martes, 5 de mayo de 2009

APRENDER A AMAR

Ella: Desde cuando sientes esto por mí.
Él: No quiero sonar cursi, pero desde que te conocí.
Ella: ¿En el colegio?
Él: Si…donde estuviste todo este tiempo, porque te fuiste
Ella: Tenía que hacerlo
El: Derrepente, si te hubiera dicho lo que sentía, te hubieras quedado, estuviéramos juntos ahora, todo sería tan diferente.
Ella:(Mira por la ventana, esforzándose a no llorar) no lo hubiera hecho. Ahora debo irme, de la misma forma en que me fui la primera vez, sin despedida, sin avisar…
El: Esto no es un adiós, nos veremos de nuevo

Nunca creí en las historias de amor, en los cuentos de hada, ni en el verdadero amor. Me ilusiono con frecuencia, me enamoro con pasión, pero jamás he amado un hombre, ni he soñado con hacerlo…pasaba los años aconsejando a mis amigas a no enamorarse, a ser fuerte y no caer en las redes del amor. Jamás imagine que me vería envuelta en algo tan lindo, honesto y caprichoso, como lo es el amor.
Ryan y yo nos conocimos en primero de secundaria, el divertido, inquieto y espontaneo, yo extrovertida, malcriada y aventurera, ambos contagiados de unas ganas enorme de sobresalir, nos atrajimos sin querer y comenzamos una bella amistad, de decirnos hola en los pasillos, pasamos a almorzar juntos, esperarnos entre clases y encontrarnos en los lockers, era muy divertido verlo tras la puerta del salón haciendo caras y burlándose del profesor.
Pasaron tres años y nuestra amistad solo supo florecer, éramos tan unidos que confundían nuestra amistad por un romance, el cual negábamos con toda certeza. Hubieron momentos en los cuales me alejaba y escuchaba a amigos comentar de la forma en la que me extrañaba, jamás pensé que su amor por mi fuese de verdad, el era como un hermano, y yo ya andaba enamorando.
Fiestas y amores apresuraron los meses, poco después llego la noticia, yo me alejaba y él se quedaría, decidí no despedirme para disminuir la tristeza, la cual apenas sentí unos meses después, trataba de no perder contacto, pero los viajes, y nuevos amigos apresuraron los años.
Tiempo después termine el colegio, ingrese a la universidad y comencé a trabajar. Mi vida era mejor y pensaba distinto los viejos recuerdos abandonaron mi mente, pero poco después llego una oferta, la cual no podía rechazar, en búsqueda de riquezas, económicas y emocionales emprendí vuelo y sin mirar atrás deje mi tan anhelada estabilidad.
El viaje fue triste y muy difícil, planee cada uno de los noventa días que estaría haya, al llegar solo rogaba volver. Por suerte mi manera espontanea de ser hizo que conociera a personas maduras y a la vez divertidas, el trabajo y las salidas acabaron con los dos primeros meses. Pero aun sentía una gran soledad por dentro que solo el recordar mi niñez en ese país me aliviaba el dolor, pero a la vez no pude con la curiosidad de buscar a aquellos amigos incondicionales que me acompañaron en el duro proceso de la adolescencia.

Ella: Buenas noches, ¿Disculpe se encontrara Ryan?
Él: ¡Si! ¿De parte?
Ella: De kathy
El: Esta bien, un momento por favor
Ella: Ok gracias (unos segundos después)
Él: ¿Alo?
Ella: ¡Hola! Ryan soy kathy del colegio no sé si t acuerdes…
Él: ¡Oh por dios! ¡Eres tú! ¿Donde estas?
Ella: (Sonriendo) Estoy en Virginia, me alegra haberte encontrado, tal vez te pueda ver.
El. ¡Por supuesto! ¿Cuando salimos?

En la vida siempre encontramos personajes distintos, los amigos son fundamentales, podemos tener miles, a veces tenemos muy pocos, pero siempre tenemos a uno. Si nos ponemos a recordar todos en algún momento hemos dejado atrás a un amigo o conocido que fue importante en ese preciso momento pero que por razones de la vida los dejamos en nuestro pasado.
Al escuchar su voz mi cuerpo tembló, no supe cómo reaccionar, saber que me esperaba en la puerta me causo una sensación rara y a la vez placentera. Baje corriendo y al verlo me sorprendió su cambio, ya no era el chico tonto y bajito, sino un hombre, elegante y muy guapo. Nos abrazamos y nos dirigimos al carro, ninguno de los dos sabia de que hablar, no parábamos de mirarnos, ahora que lo pienso creo que si fue amor a primera vista, se que lo conocía mucho antes de aquel momento, lo veía siempre pero nunca había apreciado su encanto, ese día fue el inicio de la relación más hermosa que pude algún día imaginar tener, sus besos, caricias y palabras me quitaban el sueño por las noches y robaban mi suspiros durante el día.

No recuerdo exactamente el momento en el que me robo el corazón, solo sé que mis tristezas y lamentos quedaron atrás. Todo lo que quería era quedarme a su lado por siempre, casarme, tener hijos, morir juntos, muchas veces imaginamos lo que sería compartir nuestra vida, a veces no concordábamos con todo pero el sabia como callarme de un beso, esos besos que me llevaban a la luna y cortaban mi respiración, no solo me causaba placer besarlo, amaba hacerlo, mi corazón latía tan rápido que creía que se me saldría el corazón, hoy los recuerdo con tristeza, se que quedarme no era una opción, pero el solo pensar que el único hombre que me hizo creer en aquellos cuentos de hada se quedaba en un país tan lejano mientras que yo regresaba al mío, hizo que dude de mis planes para el futuro, del amor que siento por mi madre y de todos mis amigos.Hasta hoy no sé si fue amor, pero sé que adoraba tenerlo a mi lado, que necesitaba su calor y que extraño el verlo llegar a mi puerta todas esas noches que con solo una sonrisa aliviaba mi dolor.